Regresó a la ciudad, asustado y silencioso, y se
metió en su habitación. “¿Cómo será el infierno?”
se dijo. Se sentó en la cama y como pudo se
quitó las botas.
H. G. Wells
Regresó a la ciudad, asustado y silencioso, y se
metió en su habitación. “¿Cómo será el infierno?”
se dijo. Se sentó en la cama y como pudo se
quitó las botas.
H. G. Wells