Archive for Diciembre, 2005

…Lo que vengo pensando…

Jueves, Diciembre 22nd, 2005

Ayer,  -la verdad, sabia que sucederia… pero no tan inesperadamente…- nos anunciaron que “gracias a Dios, ya terminamos los estudios más pesados, muchas gracias a todos, los nuevos estudios estarán en enero, a mediados o a finales de mes, asi que nosotros les llamamos, será un gusto volver a tenerlos en ….-la empresa-… solo nos quedamos con veinte personas, por su antiguedad, ellos tienen más oportunidad para cerrar los más livianos…”.. en verdad, un discurso idiota, la señorita C, ni idea vaga de cómo deshacerse de las personas, de manera diplomatica y sutil… evidentemente, no leyó a Fouchè y se volo las clases de ‘cómo no ser un idiota y dejar de hacer ridiculos’…. y si, estaba muy molesta… y también triste…de pronto, el trabajo me dio una nueva dimensión…en fin, eso lo platicaré después, al igual que mi reunión con mis amiguis de la cofradía…. total, ya estoy asegurada, con algo de dinero y desde mañana buscando otra vez chamba, tengo ciertos compromisos y ni modo, -joder, a mi que me encanta hacer reir a alguien muy confiable….- hoy, tengo que organizar otras ideas… y disfrutar de la ciudad… me esperan tantas cosas… por cierto, si alguien sabe de un trabajo para mi… hagamelo saber…

Desesperación.

Martes, Diciembre 13th, 2005

Este tiempo de espera,

acorazado en el silencio de la luz,

en lo brillante de una lágrima que gira...

una cáscara sanguinolenta que se desprende

lenta y dolorosamente de la calle al corazón.

 

Espero.

Tic-tac. Un minuto, dos...

una canción más, una esperanza menos

conforme la luna cambia de fase suavemente

se muere un poco de mi sol.

 

Las horas, las horas...

las alas, las flamas,

las lágrimas y nada...

afuera nada se asoma,

ni una sombra, ni una espada,

ni un pedazo deprimido de magma.

 

Tic-tac. No llegas,

no apareces, no te mar

marcas.

Un pasado, una puñalada,

dos espacios de cuarentena,

una mancha de condena...

años y años y más años

se marchan a paso redoblado.

 

Extrañando, llorando, pensando...

un participio seguido de sueño,

de cansancio y otra vez de sueño.

Un gerundio confundido se relame

la pata atropellada por el tiempo:

clic-clock... el tiempo.

 

Duele el segundero, mucho arde el recuerdo,

harto ofusca la víscera cardiaca...

pum-pum-pum... tres segundos,

tres latidos de resentimiento.

 

Tic-tac.

El olvido... el dormido... el silencio.

 

Fecha: 2005-10-03