Hoy desperte igual que casi siempre, no avente la alarma -el móvil no tiene la culpa de tantos avances tecnológicos… que uso, ya sabes, todo en uno… casi todo…-, desayune lo que pude -un refrito de arroz con leche de antier (¿?)-, no fui a un lugar donde debía -le mentí a papá al decir anoche que sí avise que no iría-, la luz regreso -supongo que en la madrugada, anoche las calles que rodean a mi casa estaban muy oscuras y solas, tuve ese miedo por lo vivido…- y revise a ‘Miguel’ -un gatito miel que siempre llega a casa y ahora al parecer esta enfermo, ojala mis vecinos no lo hubiesen envenado, temor que no le quise decir a mis hermanas (Varie y Chibi-Chibi) para que no se cumpla (ya sabes, la fuerza de la palabra como acción creadora…)- antes de salir -seguia sin ganas de comer ni tomar algo y desganado, tendré que llevarlo al MVZ en cuanto pueda…-, me forme en una intensa fila -yo y mis ideales, safe…-, llegue casi media hora después a donde tenía que estar- y tampoco avise, pero aún sigo aquí…-, ya no me sobreestreso -ahora sólo me estreso..já!-, ya hice mis deberes donde debía y pronto iré a casa -en cuanto termine de escribir, de messengar con Ariadna (otra que no soy yo, esta bien que hable conmigo a todas horas -incluso que me ria de mis diabluras…- pero ella es otra persona y no la estoy inventando…-, de mandar unos avisos y de checar mis mails (sabeís que tengo seis cuentas diferentes, creo).Esto y tengo jaqueca.
También pienso en los demás, no crees que soy totalmente egocéntrica, sólo egocéntrica ¿eh?. En mis amigas, los miembros de mi familia disfuncional, en otros amigos y sí, también en mis gatos y ajá! en ese chico especial… mejor no lo hubiera escrito, pero ya lo sabe, safe, mucha pena, sí, pero mejor ya no me lo guardo.
Todavía tengo pendientes en casa, y el colectivo irá lleno de regreso y aún estoy aquí.
Eso y tengo jaqueca.
Evohè.