Baño completo temprano a pesar de que llueve a cantaros, mochila lista para vagar de tu mano y todo este día así, sin pasados, ni remitentes, no hablaremos de La Ratona ni te diré la mentira que me dijeron.
Debajo del reloj en el metro -todo un clásico- , Miss Puntualidad no te defrauda y esa sonrisa sigue impactandome, beso de buenos días y vamos a desayunar, el mundo se cerró de encontrarnos, y nada más.
- ¿Cómo te fue ayer?
-Fui a ver al Átomo, vi a Adán y Mario, comi papas en la guarida del hombre, luego llego un amigo suyo y… ¡es la neta!… me invitaron un frappe, rajé en un trabajo… llegue a casa a medianoche, casi.. ¿y a ti?
-Trabajando y como estaba del nabo, que se chinguen, hoy es mi día libre…
-¿Cómo las “chachas”?
-Sí, patroncita…
Fuimos aqui y alla, cansados pasos, la ciudad no se nos rinde y apenas era mediodía, algunos tropiezos (muchos) y tu tan hermoso, eres solo hombre ni tiempo ni espacio ¡ya! me apena que acaricies mi cabello. Es díficil olvidarte amor y por eso estos encuentros, bastan.
De la Ciudadela al Mix-Up, luego al Zócalo, a la Comercial (tiempo de abastecer), un helado de $4, “¡ya parale, vamos a sentarnos…!”, esta bien.
-¿Qué vas a hacer mañana?
- Hablar con el jefe, este trabajo me esta dando proyección, mucha proyección, la que quiero… no me quejo del anterior, pero esto es lo que quiero…¿y tú?
-Creo que discutiré con papá, devolveré un libro, escribiré sobre ti.
-¿En serio? -me dió un libro-, bien Anaïs Nin.
Otra vez debajo del reloj en la estación. Ese beso debe durar no más que esta historia, que “Erase que era…”. Ahora, señor he cumplido: ya escribi sobre ti y no estamos juntos.
Playlist:
Llueve luz, Benny; Secret smile, Semisonic; Sunrise, Simply Red; The Bittersweet Symphony, The Verve.