Dedicado a todos aquellos que se la han amanecido conmigo…
4 de la mañana. Debería estar en el quinto sueño (no me abandones Morfeo, que entre tus brazos se van mis flujos), pero, no, aquí me tienes,”bailotando”, hablando con los que también se niegan a buscar un rincón (o una silla, o un cómodo sillón o una camita -con colcha y almohoda, mucho mejor) donde dormir, tomando refresco (o agua simple, cero alcohol), disfrutando lo más oscuro de la madrugada… lo único que me dormiría sería entre esos gentiles brazos masculinos o que mi sueño fuera velado por mis amigos…debraye, sigo en la fiesta…
5 de la mañana. No sé desde a que hora pero, ya se esta hablando de melancolías, de amores frustados, de cómo la méndiga se quedo con el manso, de cómo falte a las clases, y alguien menciono que se irá lejos, se extraña a algunos de los ausentes, ojala la próxima no se la pierdan, del futuro incierto, de cómo hemos engordado/enflaquecido/demacrado/chupado/usado/llorado/reido…de todos, de todo y por todo…Creo que Morfeo me llama, lo siento, estoy disfrutando esto…
7:30 de la mañana. Sigo oyendo al DJ ¿o era una vieja rocola?. La luz solar ataca mis ojos sin miedo. Algo ruge en mis adentro. Quiero lo que toda mujer fiestera desea a esas horas…fuera de mi camino, es hora de ir al baño…y luego cambiarme de ropa (desde panties hasta sweter, costumbre hogareña, mi madre no admite que use la misma ropa para dormir), y también de despertar a los durmientes, no importa si uno de ellos es mi jefe…algunos parten ya, trabajaran en domingo o tienen que llegar a casa, no se los digo pero agradezco conocerlos o compartir estas horas…
8:45 de la mañana. Es hora que también me vaya, mil gracias por recibirme en tu casa, también se agradece los tamales/tacos/huevo con jamón/pan y caffe/the de canela/atole que fueron el desayuno. Hasta la próxima (reservame un sillón, prometo que me veras dormir…)
Mediodía. Aquí me tienes, esperando a papá, no llegue a la casa materna,comiendo caldo de gallina (arroz casi deshecho, garbanza, un poco de cebolla, limón, chile piquín y cero carne), algo vivificante…el tour de hoy: caminar desde la torre latino, el Zócalo, Corregidora, luego hasta la Merced, de ahí al Museo de la Ciudad de México y luego a la iglesia de San Antonio (olvide tomarle fotos a los “milagritos”)…”¡Papá, me quiero dormir!”, pienso mientras vamos caminando y platicando…¿por qué no traigo mis tennis? Detesto el sol. Estoy cruda en seco…
3:30 de la tarde. Gracias a Dios! Ahora que recuerdo… los hombres comen mucho, mi padre no es la excepción… Si!! Barbacoa y un consome, para la errante, festiva y suave mujercita…Mi cámara ya tiene pilas, es hora de llorar…
5 de la tarde. Nos despedimos, “será el próximo domingo que nos veamos, te portas bien, dentro de ocho días será Coyoacán, así que ojala la cruda te deje..tomate una cerveza” dijo papá al tiempo que paraba un taxi. No llegaré a casa, tengo que ir al estudio..
5:30 de la tarde. Ya en casa, solo mis gatas me acompañanan…¡rayos! ¿para qué quieres una casa si no la habita una familia? Me iré a dormir. No ‘peló’ a la computadora, ni a mi hermano (que esta cocinando) y me niego a bañarme…
5:45 de la tarde. Estoy abordo del “women-movil”, el rumbo es obvio. Cuernavaca y las manos de Flor (nuestra masajista) nos aguardan.
7 de la tarde. Ya estoy comiendo (otra vez…seré un pavo en engorda?). El plan es quedarnos en la cama y platicar de nosotras, Tania enciende la cámara, Susana me cepilla el cabello, Laura fuma, Samantha odia a los hombres y yo no puedo dormir…estan intrigadas…¿acaso la dulce niña no duerme? ¿qué no hiciste esta vez? ¿a quién seduces?…fueron algunas de sus preguntas.
5 de la mañana (de nuevo). Dormi en el regreso. No pienso ni en la semana, ni que ya es lunes…sólo espero que el frío no llegue a mis padres…
9 de la mañana. Sólo un pensamiento ¡Quiero un valium!