La curiosidad mató al gato.
¿De dónde vengo? ¿Quién soy? ¿A dónde voy?. Esas son las preguntas que ojala no olvidemos, pues en este chispazo de vida se nos pasan tantas cosas, y no es que quiera iniciar otra búsqueda, porque parece que siempre estamos buscando la felicidad, el amor, un mejor trabajo, a Dios, las mendigas llaves, un número teléfonico, una calle, al ideal, etc., esta vez nadaré en las calmadas aguas de lo supefluo, seguramente hallaré fango, pantanos y bellezas y no temo si mis investigaciones no son suficientes, soy tan curiosa, evidentemente espero -casi siempre-, la verdad sobre las personas, situaciones o cosas, puesto que la Verdad al igual que la Diosa Madre se ha retirado a descansar a su santuario, y, bueno, quien soy para decir la Verdad, así que si desean que hable la verdad aquí me tienen.
Creo no necesitar explicar la diferencia entre la Verdad y la verdad, aparte del tamaño de la letra.