Día 1. Prefiero no despertar, total es domingo, para decepcionar. ¿qué rayos hice ayer? Sé donde estuve pero si llegue a mi cama.
Día 2… hasta ahorita.-sé que día es-, mi grafomanía estuvo callada, sólo palabras hiladas en frases, o frases a veces en párrafos y ningún párrafo definido….
En estos días he usado distintas ruta para si, volver a casa, una vez más; el nuevo reglamento de transito es complejo, si alguien lo tiene por claro, que me de clases; estar en breves tratos con un incierto número de personas que poco recuerdo (porque trabaje 4 días en una joyería, chamba que Yuan-ty me ayudo a conseguir –mendigas palancas-), y, de aquellas con las que hable más de un día, por supuesto aprendí algo; reunirme con algunos amigos y extrañar a muchos otros; por todas esas personas que estan y son conmigo, saber que puedo quererlas no mucho, mas bien, demasiado y también detestar a otras; al menos, México en primer lugar, flores y mentadas a mi “tío” Carlitos Slim; sin olvidar la tocada que dieron la banda del Gato (Catarsis) y Puerta Al Alma y esperemos se repita pronto….; tengo que llamarle a casi todo mi directorio –eso me pasa por traer enlazado el móvil, ni modo-, y si ya tengo trabajo –gracias a Dios, ante todo-, además de las presiones, el tráfico y la satisfacción del mismo –ahora, a pagar deudas, el super, dar gasto en casa, despilfarrar cuando pueda, ahorrar y llevar a Kirara al MVZ-; saber de descontentos, chismes, sinsabores, buenas nuevas, pláticas con gentes entrañables –no me refiero a mi psicoanalista, les presumo, incluso con quien menos pensé…-; lo más tarde que despierto a diario, son las 9 horas -¡alguien puede creerlo!-;… lo principal, sigo vagando por las calles, humedecida por la lluvia ácida y aun aquí.