Archive for the ‘Leer o no leer...’ Category

Remate de Libros. DF. Junio

Sábado, Junio 21st, 2008

2º GRAN REMATE DE LIBROS. ¡SALVA UN LIBRO!

La Secretaría de Cultura y el Auditorio Nacional organizan a través de la Coordinación del Programa de Fomento a la Lectura ‘Para leer en Libertad’ la 2a Venta de bodega de libros de remate. Compra un libro para que siga existiendo, en lugar de que se tenga que destruir.

La Industria Editorial tiene sus bodegas llenas de libros que han pasado por venta, rebajas y saldos. No tiene cómo deshacerse de ellos ya que se le prohíbe donarlos o regalarlos a menos que paguen impuestos por los mismos. Además de costarles el almacenamiento tienen que pagar como activos fiscales. Por tal motivo algunas editoriales se ven en la necesidad de triturarlos (otras no).

La Secretaría de Cultura del GDF, para evitar esta práctica tan terrible decidió hacer una gran venta de bodega de donde pongan los libros a precio de remate. Con esto estaremos ayudando a las Editoriales y también a los lectores a comprar libros a bajísimo precio: Planeta, Alfaguara, FCE, etc.

Esto se llevará a cabo en el Auditorio Nacional, del martes 24 al domingo 29 de junio de 2008, de 11:00 a 19:00 horas. ENTRADA LIBRE

Tal vez encuentre el libro de sus sueños, o tal vez el libro que creían perdido y que jamàs en la vida iban a volver a ver.

“Leí los Diálogos de Platón…

Miércoles, Febrero 14th, 2007

… es un documento muy interesante, yo leí todos y cada de los diálogos… me gustó el Fedon, sobretodo…es impresionante cómo Platón se acordó de todo lo que había dicho y que luego escribió..”

Cinco minutos más, fui tan cínica que lo escuche, que no lo corregi y menos me burlé de Netito. Sé de persona que dicen “¡te la vives leyendo!”, puede que sea, para ellos, lo que dijo Netito es un error o falta de atención; pero, para los que así nos describieron, es leer porque si, sin placer por el autor o la curiosidad latente a nuevas páginas.

Netito no es del todo ‘culpable’.

Los frustantes hábitos filiales, es más barato y queda más tiempo, si pones a los chamacos por unas horas frente a programas de la televisión que los trata como idiotas y así los deja, salvo excepciones como 31 Minutos -que procuro ver!, por la Nota Verde de Juan Carlos Bodoque-.

Añadir, los deficientes planes de estudios en la educación elemental pública, la última agradecerla al ex-presidente cocacolero que aguantamos -con todo y sus sutiles muestras de ignorancia (peor parados nos dejo ante el mundo)-y al señor Reyes Tamez -ex secretario del SEP, veamos que hará Josefina Vázquez Mota (ojála sus viajes ahora sí sean justificados y no cuando estuvo en SEDESOL)- puesto que aprender historia para ellos es como pelar pepinos.

La apatía, falta de compromiso y el ‘valemadrismo’ de gran parte del alumnado.

Los profesores sin vocación ni atención, -evidentemente- mal pagados, apagados, muchos con el sólo cumplir, olvidando que son reformadores de mentalidades.

Los mass media que hacen tragar y desechar tanta información, con propósitos que son tan distintos como tantos – verbigracia, la campaña Zero, con gran pompa Zero azúcar y luego la respuesta de Pepsi, ‘es mejor vivir al maXimo que al zero’ (sí en la pequeña franja amarilla que aparece)-… supongo que con eso puedo entrarle con ganas a las fritangas y demás-.

Y, personas como yo, que no cumplen con su acto de misericordia -enseñar al que no sabe- y de paso hacer la obra buena del día -y eso que no soy scout-.

El revistero.

Jueves, Enero 26th, 2006

Ayer compre otra de esas revistas femeninas… o sea, MC… en fin. Y reflexionando sobre mi revistero en cuanto lo ví esta mañana, vienen viejas andanzas:

El abuelo Pedro solía leer Selecciones, incluso en el baño… bueno al menos, aunque escatológico era un tanto cultivable el asunto.

El tío Eliseo siempre llegaba a su casa con La Prensa bajo el brazo, y la leía ¡tooda!, en aquellos tiempos si era un periódico.

Mi padre también suele leer mucho… ahora ya usa gafas y sigue leyendo… Mami, también lee pero generalmente compra revistas sobre cocina y sobre la telebasura… en fin.

Siempre he leído.

También revistas y publicaciones así.

Empezando con el Selecciones. y luego el ‘Notitas musicales’ que era mucho mejor que algo sobre telebasura y así, además escribía un tipo sobre su vida sexual y eso si que era entretenido sin tapujos, claro sólo duró el gusto unos cuantos números más luego escribia otro tipo pero su muy desperfilada visión sobre las mujeres, así que ya no seguí pagando por tonterías que escuchaba en la escuela.

En la pubertad y adolescencia -que no es lo mismo pero si que confunden- hojeaba revistas ‘juveniles’ -ja!, imaginó que las editoras ya estaban bien amargadas por entretener a tanta niña ingenua y superficial como lo era…-, ya saben, onda E+es, *5 a 20… en fin, logré juntar una caja mediana de publicaciones así, afirmando cierta teoría fetichista contempóranea… hasta que luego de una mudanza y leyendo otras cosas recorté todas estas revistas y me quedé con algunos artículos y todas las imagenes deseables. En ese momento, caí en cuenta: no sólo la portada sino el contenido atrae mi atención y si es lo suficiente, ¡compro!.

Ahora con más de veintialgo sigo comprando publicaciones:

a veces, Cosm*polit*n y Veint*t*nt*s y la de ayer es M+r** Cl**r*…seguramente Kutsusan cuando se entere se reíra…. así como Día Siete (del Universal Dominical), Tiempo Libre, La Revista (Universal Lunes), Nexos, Proceso, A dónde ir?, La Revista del Abogado -no puedo ser más obvia-.

En fin. Ya he confesado mis pecados cuando me detengo en un puesto de periódicos (ya sea fuera o dentro del metro, en las esquinas concurridas,…) o en  el autoservicio (donde si vendieran el tiempo no sería necesario nada de lo que ofrecen) o cuando ocurre visitar alguna de estas tiendas omnillenas…

¡¡Ya ponte a leer!!

Lunes, Enero 23rd, 2006

OK. Revisando mis mails… y comprobando que siguen ciertas cosas…. en fin. Será para otra ocasión.

Encontre esta nota que me mande… diran que qué aberrante pero así funciona mi sistema de libros: tengo una libreta donde anoto lo que debo hacer, otra donde escribo -de aqui otras divisiones… en fin luego comento esta organización- y siempre tengo anotado un libro… ya sea en mi mail, en la libreta o en un boleto de metro…

Comente de mis últimos hábitos: leer. Pero no solo porque esta de moda. El libro tiene que significarme algo, incluso si es de esos de clase obligatorio que dicen los profesores, pero tiene que hacerlo. A su vez, el libro refleja algo de lo que soy: de lo que me meto, además de los tacos de zanahoria con queso o de las albondigas de mami, eso me nutre.

Ven porque el título de esta ocasión?

Por cierto, leyendo:

Los hornos de Hitler de Olga Lengyel.

Los mejores cuentos espirituales de Oriente, selección de Ramiro Calle.

Ariadna en Naxos de Javier Azpeitia.

El futuro en labios de Beatty

Miércoles, Octubre 26th, 2005

La realidad es que no anduvimos muy bien hasta que la fotografía se implantó. Después, las películas, a principios del siglo XX. Radio. Las cosas empezaron a adquirir masa.

Montag permaneció sentado en la cama, inmóvil.
-
Y como tenían masa, se hicieron más sencillas –prosiguió diciendo Beatty-. En cierta época, los libros atraían a alguna gente, aquí, allí, por doquier. Podían permitirse ser diferentes. El mundo era ancho. Pero, luego, el mundo se llenó de ojos, de codos y de bocas. Población doble, triple, cuádruple. Films y radios, revistas, libros, fueron adquiriendo un bajo nivel, una especie de vulgar uniformidad. ¿Me sigues?

-Creo que sí.

Beatty contempló la bocanada de hum0 que acababa de lanzar.

-Imagínalo. El hombre del siglo XIX con sus caballos, sus perros, sus coches, sus lentos desplazamientos. Luego, en el siglo XX, acelera la cámara. Los libros, más breves, condensaciones. Resúmenes. Todo se reduce a la anécdota, al final brusco.

-Brusco final – dijo Mildred, asintiendo.

-Los clásicos reducidos a una emisión radiofónica de quince minutos. Después, vueltos a reducir para llenar una lectura de dos minutos. Por fin, convertidos en diez o doce líneas en un diccionario. Claro está, exagero. Los diccionarios únicamente servían para buscar referencias. Pero eran muchos los que sólo sabían de Hamlet (estoy seguro de que conocerás el título, Montag. Es probable que, para usted, sólo constituya una especie de rumor, señora Montag), sólo sabían, como digo, de Hamlet lo que había en una condensación de una página en un libro que afirmaba: Ahora, podrá leer por fin todos los clásicos. Manténgase al mismo nivel que sus vecinos. ¿Te das cuenta? Salir de la guardería infantil para ir a la Universidad y regresar a la guardería. Ésta ha sido la formación intelectual de los últimos cinco siglos o más.

(…)

-Acelera la proyección, Montag, aprisa. ¿Clic?¿Película? Mira, Ojo, Ahora, Adelante, Aquí, Allí, Aprisa, Ritmo, Arriba, Abajo, Dentro, Fuera, Por qué, Cómo, Quién, Qué, Dónde, ¿Eh? ¡Oh! ¡Bang! ¡Zas!, Golpe, Bing, Bong, ¡Bum!. Selecciones de Selecciones. ¿Política? ¡Una columna, dos frases, un titular! Luego, en pleno aire, todo desaparece. La mente del hombre gira tan aprisa a impulsos de los editores, explotadores, locutores, que la fuerza centrífuga elimina todo pensamiento innecesario, origen de una pérdida de valioso tiempo.

(…)

-Los años de Universidad se acortan, la disciplina se relaja, la Filosofía, la Historia y el lenguaje se abandonan, el idioma y su pronunciación son gradualmente descuidados. Por último, casi completamente ignorados. La vida es inmediata, el empleo cuenta, el placer lo domina todo después del trabajo. ¿Por qué aprender algo, excepto apretar botones, enchufar conmutadores, encajar tornillos y tuercas?

(…)

-El cierre de cremallera desplaza al botón y el hombre ya no dispone de todo ese tiempo para pensar mientras se viste, una hora filosófica y, por lo tanto, una hora de melancolía.

(…)

-La vida se convierte en una gran carrera, Montag. Todo se hace aprisa, de cualquier modo.

-De cualquier modo.-repitió Mildred, tirando de la almohada.

-¡Por amor de Dios, déjame tranquilo!-gritó Montag, apasionadamente.

(….)

-Ah.-Beatty se inclinó hacia delante entre la débil neblina producida por su pipa-¿Qué es más fácil de explicar y más lógico? Como las universidades producían más corredores, saltadores, boxeadores, aviadores y nadadores, en vez de profesores, críticos, sabios y creadores, la palabra >, claro está, se convirtió en el insulto que merecía ser. Siempre se teme a lo desconocido. Sin duda, te acordarás del muchacho de tu clase que era excepcionalmente >, que recitaba la mayoría de las lecciones y daba las respuestas, en tanto que los demás permanecían como muñecos de barro, y le detestaban. ¿Y no era ese muchacho inteligente al que escogían para pegar y atormentar después de las horas de clase? Desde luego que sí. Hemos de ser todos iguales. No todos nacimos libres e iguales, como dice la Constitución, sino todos hechos iguales. Cada hombre, la imagen de cualquier otro. Entonces, todos son felices, porque no pueden establecerse diferencias ni comparaciones desfavorables. ¡Ea! Un libro es un arma cargada en la casa de al lado. Quémalo. Quita el proyectil del arma. Domina la mente del hombre. ¿Quién sabe cuál podría ser el objetivo del hombre que leyese mucho? ¿Yo? No los resistiría ni un minuto. Y así, cuando, por último, las casas fueron totalmente inmunizadas contra el fuego, en el mundo entero (la otra noche tenías razón en tus conjeturas) ya no hubo necesidad de bomberos para el antiguo trabajo. Se les dio una nueva misión, como custodios de nuestra tranquilidad de espíritu, de nuestro pequeño, comprensible y justo temor de ser inferiores. Censores oficiales, jueces y ejecutores. Eso eres tú, Montag. Y eso soy yo.

(…)

-(…) ¿Qué queremos en esta nación, por encima de todo? La gente quiere ser feliz, ¿no es así? ¿No lo has estado oyendo?….

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Páginas 64 a 69 de Fahrenheit 451, Ray Bradbury. Plaza & Janes Editores.1993.

María Antonieta.

Martes, Octubre 18th, 2005

Archiduquesa de Austria. Hija de Maria Teresa.  Madame  la Delfina a los quince años. Esposa del tibio Luís XVI. Nieta de Luís XV. Reina de Francia. Virgen hasta los veintidós años. Viuda de un Capeto. Louve autrichienne. Amada de von Fersen. El rococó en persona.

Decapitada tardía. Admiración de un muy joven Goethe. Madre de un rey que no lo fue. Apostadora. Bailarina por naturaleza. Tibia. Encantadora. Transformable. Cumple con “Bella gerant alli, tu, felix Austria, nube”.

Leyendo la biografía novelada de Zweig, con cierto orden –llevo las primeras 63 páginas- y con atino los saltos que hago para no solo comprender a Marie Antoniette Josephine Jeanne, quiero ver hasta donde llego y como hizo eso.

Esta primera lectura, no me ha dejado helada. Pintada como demonio hecho mujer –junto a otras como Mesalina, Lilith, Agripina, Livia, Sor Juana, Santa Clara y últimamente Margaret Tacher y ya más nacional Dolores Padierna- amaba vivir su vida. Con cierto vació, dado en parte por su destino y en parte por ella. Se caso siendo una niña – a los trece todavía no sois tan maduro para ciertos haberes…- que vivía junto a su madre, al padre no lo menciona, tal vez por ello la ambivalencia en la Reina: falta de una figura paterna, mejor aún si es sólida e indulgente –como deberían de ser los padres-; era feliz jugando con sus hermanos, solo jugando. María Teresa no fue ningún monstruo, sabía a que mando a su hija y pensó que dejaría de jugar. Lo hizo hasta algunos años después de la desaparición física de la emperatriz de Austria y enemiga de Federico El Grande y de Voltaire. Esta comunicación tan personal y no a la vez, lleva a reflexiones sobre la relación con la madre de esta incipiente lectora.