Dillo a Laura:
Agradecemos la siguiente colaboración, que nos envía Tiquíades:
Parece que hay huelga de estudiantes de instituto el miércoles. Parece que el motivo de ella es que se habla poco gallego en los institutos (esta algarada está promovida por la Mesa por la Imposición Lingüística). Parece que a unos alumnos que son incapaces de articular una frase completa en castellano (hagan la prueba) no les llega con recibir en gallego al menos el 80 % de las asignaturas (el 30 % lo impone la administración, el resto lo ponen los profes por su cuenta, siempre preocupados de estar inmersos en la marea de progresía que nos invade (en la cual hace años que chapoteamos alegremente).
Mientras, la enseñanza de una de nuestras lenguas (el castellano, ya saben, el español) queda relegada en el cajón de lo puramente académico, la asignatura de castellano, que por cierto, también se puede impartir en gallego (pregunten y sorpréndanse).
Resulta que por mezquinos intereses nacionalistas y dejadez de la administración, una de nuestras lenguas (curiosamente la que tiene mayor proyección exterior) es prácticamente eliminada de nuestro panorama educativo, con lo cual, cuando nuestros hijos quieran (o tengan) que viajar a Salamanca, Madrid, Barcelona, … tendrán que hacer un curso acelerado (y pagando) de castellano. Y si no, quedarse callados.
El sistema educativo de Galicia (sin “z”) ignora la necesidad de que nuestros hijos aprendan con corrección a expresarse en las dos lenguas de este país, para su mejor comunicación y relación, en su futura vida personal y profesional.
Nos están estafando educativamente. Y si es bueno que nuestros hijos sepan expresarse en gallego, es imprescindible que lo hagan también en castellano, ya que si el idioma toma sentido en cuanto nos permite comunicarnos con nuestros semejantes, el castellano es hablado por 400 millones de personas.
Los artífices de este estado de cosas, los representantes de los nacionalismos vascos, catalanes y gallegos (Beiras, Quintanas, Arzallus, Ibarreches y demás Roviras) ¿en qué idioma creen que hablan cuando se reunen para tratar entre otras cosas de eliminar el castellano de “sus” respectivos territorios? Pues eso, en castellano. En castellano hablan para entenderse y ponerse de acuerdo en eliminarlo (curiosa paradoja de la estupidez).
Por cierto, comprueben en qué idioma se expresan los hijos de estos maestros tan preocupados por que los hijos de los demás hablen (solamente) en gallego. Lo adivinan, ¿verdad?.
Tiquíades.