
El otro día estábamos Marc y yo, unos de esos pocos “bests”, comiendo en un banco cualquiera de un parque cualquiera… Había gente cualquiera paseando, gente cualquiera leyendo y gente cualquiera limitándose a ser gente cualquiera. Relleno en el paisaje. Hablábamos de confidencialidades, y demases cuando algo nos llamó la atención, de hecho le llamó la atención a mi amigo y por regla de tres, la mía. A parte de haber una nube de bichos sobre nuestras cabezas, una pareja de palomas estaba haciendo un peculiar ritual. “Palomas liant-se!” dijo mi amigo a lo que yo respondí “impossible, deuen estar menjant…” No, no comían, estaban pico a pico subiendo y bajando la cabeza, estaban haciendo lo más parecido a la expresión humana de amor por medios orales (no, no es la felación). 1 minuto. Lo que culminó esa especie de rito fue la separación de ambos animales, uno de ellos levantó las alas y el otro se agachó, todo se limitaba a movimientos corporales.10 segundos. Este lenguaje dio paso a la copulación de ambos seres. Fue fugaz y milimetrado.3 segundos.Cada uno tomó el vuelo en direcciones diferentes. Dudo mucho que esas palomas sigan pensando en aquel momento, pero realmente parecía que ponían toda la pasión que podían en sus actos, sus movimientos estaban meditados, parecía que realmente no querían limitarse a divulgar la especie, y pensé, “joer (fue lo primero que pensé, curioso ¿no?), nuestra vida no es ni más compleja ni más pausada que la de las palomas” A lo que dejé de pensar al instante porque había clase, y ahora dije “ale, a plasmarlo en mi pintoresco blog”.Atentamente, Ese Bohémico del Ático en su mundo burocrático.
De fondo, gente cualquiera…