LOS SISTEMAS DE INFORMACIÓN GEOGRÁFICA (SIG)
COMO HERRAMIENTA PARA LA ENSEÑANZA DE LA GEOGRAFÍA Y LA EDUCACIÓN AMBIENTAL
Geóg. María Elena Goyo V.
La Educación Ambiental es un proceso de carácter educativo, dirigido a formar valores, actitudes, modos de actuación y conductas en favor del Ambiente. Por lo que para lograr un enfoque medioambiental, a través de ella, es preciso transformar las actitudes, las conductas, los comportamientos humanos y adquirir nuevos conocimientos, como una necesidad de todas las disciplinas del currículo. La Educación Ambiental, que utiliza a La Geografía, como ciencia base, aparece como respuesta educativa a la creciente sensibilización social ante los problemas medio ambientales. Su inclusión en las enseñanzas regladas se basa en la adquisición de contenidos de las distintas áreas de aprendizaje. Dentro de las Ciencias Sociales, se remarca el especial papel de la Geografía como base en la Educación Ambiental y la necesidad de programar estudios integrados mediante un enfoque interdisciplinar.
La Geografía que se enseña en la escuela es una de las disciplinas que experimenta en la actualidad mayores cambios para adaptarse a la nueva sociedad del conocimiento. Estos cambios se reflejan tanto en la forma como los estudiantes aprenden el espacio geográfico como en los planteamientos didácticos actualizados que estos requieren. La divulgación masiva de imágenes espaciales por los medios ha ayudado a que las personas se familiaricen muy temprano con espacios o lugares lejanos que anteriormente solo podían representarse con mapas de difícil acceso, complejos de leer y de entender. La televisión, el cine y otros medios visuales masivos han servido para difundir imágenes fotográficas de espacios, esquemáticas, de fácil lectura que amplían los horizontes espaciales de nuestros estudiantes.
Actualmente, la experiencia personal del espacio por parte de los estudiantes se construye no solo como producto de la percepción del espacio que se vive directamente sino de un nuevo diálogo que comunica entornos cercanos y distantes. Así pues, la tarea de la geografía escolar ha cambiado sustancialmente, pues su objetivo actual no es solo que los estudiantes descubran la racionalidad del espacio geográfico, sino, especialmente, ayudarles a realizar una lectura intencionada, integrada y significativa de sus experiencias espaciales, ya sean estas en entornos cercanos o distantes, o el producto de la integración de ambos.
Es importante recordar que los lugares no solamente son nombres, sino lugares físicos en un espacio real, cuyo conocimiento implica situar y relacionar de forma significativa patrones geográficos, económicos, sociales y culturales que ocurren en estos, para poder, por ejemplo, compararlos con otros espacios.
Principales aportes que hacen las TIC a la enseñanza actual de la geografía:
1. El uso de Internet como fuente de información cartográfica (mapas estáticos, dinámicos y georeferenciados) y de tecnología digital para el tratamiento y reproducción de dichas fuentes.
2. El empleo de software para elaborar mapas y para organizar información geográfica (hojas de cálculo y bases de datos).
3. La utilización de software específico para tratar o manipular información geográfica. Se refiere específicamente a los Sistemas de Información Geográfica (SIG o GIS por la sigla en inglés: Geographic Information Systems) que permiten conectar mapas con Bases de Datos con el fin de reflejar los más variados fenómenos, que pueden incluir en sus representaciones las cuatro dimensiones.
En el marco de la psicología cognitiva, el pensamiento espacial constituye una parte importante de la cognición en general, y hace referencia a los procesos a través de los cuales las personas perciben, almacenan, recuerdan, crean, editan y comunican imágenes espaciales. Esta forma de pensamiento permite a las personas generar significados mediante la manipulación de imágenes del mundo en el que viven y de aquellos mundos que se originan en sus propias mentes. El pensamiento espacial está directamente relacionado con propiedades espaciales del mundo, tales como: localización, tamaño, distancia, dirección, forma, patrones, movimiento y relaciones espaciales entre objetos tanto en ambientes estáticos como dinámicos.
Son varias las habilidades del pensamiento espacial que se requieren en el aprendizaje de la geografía: trasladar mentalmente un objeto de tres a dos dimensiones (transformación y rotación); tener conciencia de propiedades de distancia (adyacente, próximo, cercano, lejano, muy distante, etc.); comprender orientación y dirección (norte, sur, oriente, occidente); usar marcos de referencia (sistemas de numeración de calles o de longitud y latitud); realizar asociaciones geográficas de espacio (falta relativa de ciudades en áreas desérticas, patrones de densidad de ciudades en áreas agrícolas fértiles, asociación entre zonas de ganadería y fábricas de productos lácteos, problemática ambiental, entre otras); y tener habilidades para la lectura de mapas. Estas habilidades se enmarcan en tres dimensiones que de acuerdo a muchos autores conforman el pensamiento espacial: la visualización espacial, la orientación espacial y las relaciones espaciales.
La revolución digital de finales del siglo pasado permitió que la información geográfica se volviera más accesible para la mayoría de las personas. La utilización de Sistemas de Información Geográfica (SIG) permite a personas y organizaciones, analizar hechos y oportunidades y resolver problemas y conflictos ambientales utilizando información proveniente de un rango amplio de disciplinas. Esta tecnología, en tan solo treinta años, se ha convertido para muchos en herramienta fundamental de análisis y de toma de decisiones desde el punto de vista ambiental.
Los SIG permiten relacionar información de cualquier tipo (base de datos) con una localización geográfica (mapa). Con un SIG, instituciones gubernamentales o empresas de mercadeo pueden relacionar información demográfica de censos con mapas políticos; médicos y hospitales pueden relacionar mapas de enfermedades con condiciones de salubridad; autoridades y legisladores pueden relacionar mapas de lugares donde se cometieron crímenes con patrones de criminalidad; personal de servicios de emergencia puede relacionar mapas de áreas de riesgo con información sobre inundaciones o incendios forestales. Los ejemplos de utilización de los SIG son virtualmente ilimitados, como ilimitado es el tipo y cantidad de información que se puede asociar con lugares particulares de la tierra.
Otra característica poderosa de los SIG es la facilidad para relacionar simultáneamente, por medio de capas, diferentes tipos de información con una localización geográfica. Esto permite comparar y analizar información con el fin de revelar causas y efectos muy difíciles de analizar con métodos cuantitativos tradicionales. Por ejemplo, una capa con información sobre enfermedades en un área particular, se puede comparar con otra capa que muestre los sitios de almacenamiento de productos tóxicos o los sistemas de tratamiento de desechos en la misma área. Así como los SIG se utilizan para diversas aplicaciones en el mundo real, pueden usarse en la escuela como una valiosa herramienta pedagógica.