Category Archives: Sin categoría

El miedo

El miedo

No tengo miedo a las cosas no deseadas que en los últimos tiempos envuelven parte de mi vida, pero si tengo miedo al miedo que estoy sintiendo.
Dicen que el miedo es una sensación necesaria y hasta a veces constructiva. Con mi habitual talante positivo (ahora en horas bajas) me daré tiempo, que es la única medicina que hace enmudecer al miedo.

Neruda describió a la perfección lo que siento en este momento:

“Tengo miedo. La tarde es gris y la tristeza
del cielo se abre como una boca de muerto.
Tiene mi corazón un llanto de princesa
olvidada en el fondo de un palacio desierto.

Tengo miedo -Y me siento tan cansado y pequeño
que reflojo la tarde sin meditar en ella.
(En mi cabeza enferma no ha de caber un sueño
así como en el cielo no ha cabido una estrella.)

Sin embargo en mis ojos una pregunta existe
y hay un grito en mi boca que mi boca no grita.
¡No hay oído en la tierra que oiga mi queja triste
abandonada en medio de la tierra infinita!

Se muere el universo de una calma agonía
sin la fiesta del Sol o el crepúsculo verde.
Agoniza Saturno como una pena mía,
la Tierra es una fruta negra que el cielo muerde.

Y por la vastedad del vacío van ciegas
las nubes de la tarde, como barcas perdidas
que escondieran estrellas rotas en sus bodegas.

Y la muerte del mundo cae sobre mi vida”

Y Munch lo pintó (El grito)

Yo solo me limito a sufrirlo.
Paciencia…

La noche mágica

La noche mágica

Cuando era niña me gustaba jugar con cocinitas y muñecas y hasta tenía un costurero y un bastidor para bordar, muy típico,  lo sé,  no obstante sentía fascinación por algunos juguetes de mi hermano mayor en concreto por aquellos cilindros enormes y  transparentes que venían rellenos de soldados, indios y exploradores del salvaje oeste, con sus caballos, búfalos y rifles.

Nunca le pedí a los Reyes Magos que me trajeran semejante cosa, quizás porque en aquella época las niñas jugaban con muñecas, los niños con pistolas y esos extremos no admitían discusión.

El 18 de diciembre de 1.889  atracó en los muelles  Barcelona, mi ciudad, un barco cargado de…

Fuente: Hemeroteca de La Vanguardia

En aquellos tiempos debió ser la sensación de la ciudad.

Hoy es una noche mágica en la que los niños se van a dormir llenos de ilusión y a los mayores nos ilusiona recordar cuando éramos pequeños y todo estaba por venir.

A los reyes les pido tranquilidad, trabajo y salud y deseo para vosotros lo mismo.

Bienvenidos a “Querencias”