Camorra napolitana
December 19th, 2006 by rafilla

Nápoles, situada al sur de Italia, es la segunda ciudad más poblada, después de Milan, del pais. Con idioma propio (napolitano), y con una larga historia.
Todos hemos escuchado historias de la Camorra, la mafia napolitana. Y también hemos visto la película El Padrino, y muchas otras relacionadas con el tema, y ambientadas en los comienzos del siglo XX, y posteriori.
Yo pensaba, que estas historias ya se habian extinguido un poco, que todo se habia disuelto, pero resulta que no. Se sabe que en 1922 cuando entró Mussolini, la “asociación” fue eliminada, y empezaron su nueva andadura en los EEUU. Seguidamente se volvieron a organizar en Nápoles de nuevo, en los años 60. Y las últimas noticias que tuvimos de la banda, fue en 1984 donde nos dijeron que algunos de los jefes se arrepentían y se desarticulizaban poco a poco.
Pues bien, resulta que hace poco llegó una amiga de Nápoles, contandome historias para no dormir. Resulta que la ciudad sigue divida en “clanes” o “familias”, con todo lo que ello trae. Por ejemplo, si tu quisieras abrir un negocio allí, tendrías que dirigirte al “jefe que te corresponda”, y pedirle permiso, y si él te lo concede, por supuesto tendrías que pagarle el “impuesto revolucionario”. La mafia napolitana, sigue existiendo, y además en conflictos, ya que hace poco asesinaron al hijo de uno de los jefes, con lo que tras ello, ha habido varias muertes, concretamente 10 en 10 días. La policía hace bastante poco para poner un poco de orden, y en los medios de comunicación no sale nada, ningun nombre…nada. Las “familias” lo controlan. Todo como en las películas, no me lo creía.
Una curiosidad que me llamó mucho la atención, fue que se ve que hay una gran cantidad de “cojos” en la población, y resulta que es debido a “conlictos” con la mafia, resuelto con un disparo en la rodilla.
Considerada como una de las ciudades más peligrosas de centroeuropa, un desempleo del más del 25% de la población, lo que lleva a un aumento de la delicuencia tanto juvenil como no.
Pero que queréis que os diga, a pesar de todo esto, me he quedado con ganas de ir de visita, e iré. Estas historias para no dormir me gustan mucho, y no me voy a quedar con las ganas de ver una ciudad tan bonita historica, cultural, arquitectónica y gastronomicamente.